¡SIEMPRE PERDEMOS!

Por Eduardo Díaz (Máster Universitario en Psicología de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia)

¡Hola Miguelito! ¿qué tal el partido? – Perdimos, siempre perdemos. – ¿Cómo que siempre perdéis? – Sí, es que somos muy malos. – A ver, no me lo creo. ¿Nunca, nunca habéis ganado? – Bueno, sí, algún partido que otro, con algunos mataos. – ¿Entonces no sois tan malos…?

Solemos generalizar. Cuando no dominamos algo nos decimos a nosotros mismos somos unos negados. De igual manera nos referimos a los demás. Decimos que Miguel es muy malo o que Sofía nunca aprenderá.

El cerebro puede mejorar

Pero estas generalizaciones son totalmente falsas. Hoy la ciencia ha demostrado de muchas maneras que el cerebro no es fijo y que cambia. Esto se conoce como neuroplasticidad.

O sea, si piensa que su hijo nunca va aprender matemática o dibujo o música, se equivoca. Puede aprender porque el cerebro es modificable. De igual manera los niños también pueden aprender a jugar mejor a cualquier deporte. Es cuestión de dedicación.

Pero, ¿qué efecto tiene esos comentarios que usamos con normalidad? Cuando decimos que siempre perdemos, que siempre nos equivocamos o que nunca vamos a aprender.

¡Efectivamente! Que nos creemos que nuestras habilidades son fijas y que nunca vamos a poder mejorar. Por eso, cuando nos encontramos con algún obstáculo, abandonamos.

Con práctica y esfuerzo se consigue.

Por lo tanto, los entrenadores, formadores y padres debemos siempre tener cuidado con estas generalizaciones. Hagamos énfasis en que en esta situación concreta se ha fallado pero que con práctica y entrega se puede mejorar.

 “En este partido hemos perdido, pero los próximos si entrenamos y nos esforzamos vamos a ganar”. “Este examen lo has suspendido, pero si trabajas y si estudias lo suficiente, el siguiente lo aprobarás”. “Ahora mismo no lo haces muy bien, pero no hay problema, porque si le dedicas empeño y trabajo aprenderás”

 La idea fundamental es establecer una asociación en los niños con la creencia que pueden mejorar. Las personas estamos diseñadas para aprender, siempre tenemos opciones de mejorar en lo que nos proponemos.

Obviamente, este mensaje no va a calar en los niños si nosotros mismo no lo tenemos claro. Si nosotros no creemos en la mejora de las personas. Si creemos que solo existe el bueno o el malo y que no se puede mejorar, los niños no lo van a creer.

¿Cómo cambia el cerebro?

 Si, lo repito. El cerebro está en continuo cambio. Cuando efectuamos aprendizajes y prácticas, el número de células del cerebro crecen y se desarrollan más. De la misma manera, si dejamos de aprender y de mejorar, las células dejan de funcionar y no crecen.

En nuestra mano está el fomentar en nuestros jugadores, alumnos e hijos la creencia que puede aprender y dominar cualquier cosa que desee si le aplica trabajo y esfuerzo.

Uno de los aprendizajes más importantes que he obtenido en mi experiencia de entrenador, es ver a jugadores con poca habilidad y considerados “malos”, convertirse con trabajo y esfuerzo, en habilidosos y “buenos”.

Y dado que el Club Bm. Indalo queremos que el deporte sirva para conseguir el éxito en la vida, os animamos a que ese aprendizaje se extienda a todas las parcelas de formación de los niños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *