¿TODOS IGUALES?

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¡De eso nada! Tenéis la obligación de asistir a todos los entrenamientos. El que no venga ya sabe que el sábado no juega.
Pero si solo será un entrenamiento… Es una excursión que organiza el colegio y va toda la clase.
¿De verdad que preferís ir a la excursión que venir a entrenar? No lo entiendo.
Es una excursión al año. Por una vez que no se entrene no pasa nada…
No. El que no entrene no juega el sábado.

Obligaciones

Los compromisos y obligaciones se establecen para todos los componentes de un equipo. Todos lo deben cumplir. Aunque, en ocasiones, hay jugadores que por una situación muy específica es necesario establecer alguna excepción.

Estas excepciones tienen que justificarse de forma clara. Se aplicarán a las obligaciones, pero no a las penalizaciones. Por ejemplo, se le permite a un jugador de forma excepcional que llegue tarde a un entrenamiento porque el autobús no lo puede dejar antes. Pero no habrá excepciones si hay una penalización que afecta a todo el equipo, como llegar tarde a los partidos de competición.

Buscar compensaciones

Las excepciones deben ser razonables para que las entiendan los demás compañeros y sólo deben afectar a los deportistas que se les aplica.

Debemos buscar en todo momento compensar las excepciones que se haga a un jugador. Puede ser entrenar un tiempo extra o recoger el material.  Esto tiene mucho más sentido cuando la excepción la ha generado el propio deportista. El caso de un jugador que entrena un día menos por llevar mal los estudios.

Las excepciones

No conviene que un deportista tenga varias excepciones.

Las excepciones se deben establecer lo antes posible, en cuanto surjan las condiciones de fuerza mayor que las genera. El entrenador debe analizar de forma detenida la conveniencia de aplicarlas.

Debe de estudiar el impacto en el equipo dado que crea un precedente que luego no se podrá olvidar.

Comunicación clara

El entrenador debe explicarlas de forma clara a todo el equipo siguiendo el siguiente guion.
– Los motivos de la excepción.
– En qué consiste de forma concreta.
– El tiempo que se aplica.
– Las acciones adicionales para compensar la excepción.

Los problemas que generan las excepciones determinan que muchos entrenadores no las apliquen. Esto, en la iniciación deportiva, con los jugadores jóvenes no es lo más adecuado. Un entrenador debe preocuparse por sus jugadores y ser sensible a sus circunstancias específicas.

No todo es deporte

Es por ello, que el manejo de las excepciones debe ser una habilidad que todos los entrenadores de niños y adolescentes deben aprender.

Los entrenadores somos ante todo formadores y educadores. Tenemos que tener una visión más amplia y entender que hay aspectos fuera del entrenamiento y la competición que son muy relevantes para los jugadores.

Estos pueden ser un viaje de estudios, una excursión organizada por el colegio o un evento familiar extraordinario. En estas situaciones, se aplica las excepciones para permitir compaginar actividades que enriquezcan y aporten en la formación completa del jugador.

¿Aplicáis las excepciones en vuestros equipos? ¿Cuáles son los mayores problemas que encontráis?  Nos gustaría conocer vuestra opinión.

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