ESFORZARSE POR GANAR

Por Eduardo Díaz (Máster Universitario en Psicología de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia)

Fue una temporada horrible. Así que se juró que no volvería a ocurrir. La presión era excesiva. Cada derrota se convertía en un drama. Malas caras, enfados y discusiones entre jugadores y entrenador. Las victorias no se celebraban. Eran una obligación.

La temporada siguiente cambió de equipo. Un equipo sin pretensiones. Un equipo que buscaba divertirse y disfrutar. No importaba ganar, sólo importaba pararlo bien.

Al principio todo iba bien. Hasta que se dio cuenta que algo fallaba. El equipo no se esforzaba. No daban lo mejor de sí mismos. Se carecía de motivación por los partidos. No se luchaba. Total, no importaba ganar.

¿Lo único es ganar?

No, ganar lo es lo único. Pero esforzarse por ganar es la esencia del deporte. Queremos crecer, desarrollarnos y dar lo mejor de nosotros mismos. Y por ello trabajamos por ganar.

Pero de pronto perdemos el rumbo. Al trabajar por ganar perdemos el enfoque. Ya no es importante crecer, desarrollarse y mejorar. Ganar se convierte en lo importante.

De esta manera buscamos fórmulas fáciles que nos garanticen las victorias. El engaño, el juego sucio y la falta de valores. Todo eso se justifica por ganar.

Si, podemos ganar. Pero perdemos nuestra esencia. Nuestra dignidad. Pensamos que nos volvemos mejores, pero en realidad nos volvemos débiles dado que dependemos del hecho de ganar.

Retomar el rumbo

La esencia del deporte es esforzarse por ganar. Los deportistas que no se esfuerzan y no trabajan por ganar, son en realidad un fraude, no son verdaderos deportistas.

El placer del deporte está en superar retos, en perseguir ser mejores, en lograr metas, en conseguir los sueños.

Esto no se puede lograr con fórmulas fáciles. Se logra con un trabajo continuado. Con motivación y persistencia. Se logra con compromiso.

El compromiso

A través del esfuerzo por ganar, conseguimos desarrollar en nuestros deportistas un valor muy importante. El compromiso.

¿Y por qué es tan importante el compromiso? Porque no se puede conseguir grandes logros sin compromiso. Logros pequeños sí, pero los logros extraordinarios sólo lo han conseguido las personas que contraen un gran compromiso.

De aquí la importancia del compromiso.

¿Te gustaría que tus hijos / as pudieran tener la capacidad de asumir compromisos? Pues el deporte proporciona un medio fantástico para ello.

Actividades dignas de compromiso

Para desarrollar el compromiso en nuestros/as hijos/as, ellos tienen que encontrar actividades dignas de ello. Y actualmente, existen muy pocas. Una de ellas es el deporte.

¿Por qué es el deporte una actividad que los jóvenes consideran digna de compromiso? Por varios motivos. Uno de ellos es el desafío de la competición. Otro es la posibilidad de comparar sus actitudes y esfuerzos con los demás. También está el afán de ganar que todos los jóvenes poseen y, por último, podemos destacar la satisfacción, autocontrol y autoestima que se consigue con la superación constante.

Eso sí, sin perder el rumbo. Su valía no está en ganar. La grandeza de nuestros/as hijos/as estará en su compromiso por mejorar. En esforzarse por ganar.

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